domingo, 8 de febrero de 2009

Cruce la Puerta y estabas ahi

Cruce la puerta y estabas ahí; apagando un cigarro frente a la laptop y diciendo: “perdóname”

No sabía nada de ti, días antes habíamos terminado por culpa mía. Una vez más mis miedos personales y enormes inseguridades no me dejaron ser honesto. Preferí huir de una explicación incomoda antes que afrontar la realidad. Es raro como sintiendo que eres la persona más importante en mi vida piense (o pensaba…felizmente) que es mejor evitar conversaciones o experiencias que te molesten; el no saber manejarlo es una forma bonita de mentir….eso es verdad.

Cuando abrí la puerta tenías esa expresión en la cara, esa forma de mirarme que dice un millón de palabras solo con una mirada. Esa mirada que dice: que estas esperando para abrazarme. Habían operado a tu hermano menor (al baby!), había sido una operación de emergencia de peritonitis; estuvo dos horas en una sala de operaciones y la cosa no había sido fácil, pero terminó bien

En ese momento ya nada importaba, solamente nos necesitábamos y teníamos que estar ahí el uno para el otro. Días antes te había rogado volver contigo, días después me dijiste que querías unos días y fui yo el que dijo que te tomes todo el tiempo del mundo para pensar…

En ese momento ya nada importaba. Hablamos de tu hermano, apagamos lo que quedaba del cigarro, cerramos la laptop y nos pusimos debajo del agua caliente. Necesitábamos refrescarnos y que al agua se lleve toda esa carga que teníamos, todo eso que cubría el cuerpo y que no nos permitía vernos directamente.

Yo no regresaba a m departamento desde el día anterior; de estar solo e intentando hacer una cosa distinta cada segundo solamente para no pensar en ti, de apagar el teléfono y tirarlo en algún lugar dónde sea un poco más difícil correr a llamarte…(el celular es sin duda el peor enemigo de un enamorado arrastrado, queda claro!)

Nos bañamos y estuvimos un buen rato bajo el agua, y cuando pensamos que ya estábamos libres de todo ese exceso, salimos. nos pusimos un par de polos míos y nos metimos a la cama…era momento de hablar; momento de realmente poner las cosas claras y contar todo; y no solo contar todo sino explicarnos como podríamos dejar esa dinámica de presiones y peleas interminables y de cambiar la modalidad de “sobrevivamos” a la modalidad de “disfrutemos”.

Cada uno, por su lado, ya había pensado, hablado, llorado y gritado un millón de cosas; ya habíamos aburrido a mas de un buen amigo contando todo y escuchando consejos que casi nunca se pueden cumplir…supongo que siempre es más fácil aconsejar que actuar…

Entonces supimos que nuestro gran miedo es la inseguridad; supiste por fin que muero de miedo que descubras que no soy el tipo de moda y el chico con millones de amigos invitado a todas las fiestas (algún gran trauma de épocas escolares me imagino) y yo supe que te mueres de miedo que descubra que no tienes una carrera, ni un trabajo que consideres exitoso (como si alguien lo tuviera!!!); que me de cuenta que cuando empezaste a estudiar decidiste dejarlo y dedicarte a ti; a crecer como persona y sumar todas las experiencias posibles para no desperdiciar ni un solo segundo de tu vida. ( Es raro que yo lo explique así; estoy segurísimo que tú dirías que perdiste muchos segundos de tu vida en contraste)

Con eso claro, creo que finalmente entendimos el secreto que nos hizo estar juntos, entendimos que cosa es esa magia que nos permite ser las personas más felices del mundo, esa magia que hace que todo a nuestro alrededor no importe cuando estamos juntos conquistando el mundo!.

Entendiste que lo que hace que este loco por ti es justamente tu valor, tu energía y tus ganas de buscar realmente lo que te gusta; tu fuerza para no hacer algo que sabes que no te va a llevar a nada, tu capacidad para ser dueña de cada lugar a dónde entras, porque sabes que vales por ti misma y no por ninguna etiqueta o cartón pegado en la frente. Porque hiciste todo lo que yo no tuve valor para hacer, porque tomaste las decisiones que siempre quise tomar y nunca hice por temor a no seguir “en el sistema”. Y porque gracias a ti quizá pueda hacer las cosas que siempre quise hacer y nunca me atreví.

Mientras entendías todo eso yo entendí por fin que todo lo que no soy es todo lo que no quieres en la persona que este a tu lado; entendí que no quieres a ese chico “cool” que corre tabla y recibe sus carnés para todas las discotecas de moda; a ese tipo“cool”, tan estereotipado y acartonado que solamente habla de sus éxitos y lo divertido que es. En resumen, no quieres ese tipo que, felizmente, nunca fui (y espero nunca ser!, aun que debo confesar que alguna vez quise imitar...de nuevo por inseguridad, me imagino)

Entonces luego de horas de horas de conversación, llantos, risas y besos. Aquí estamos, aquí estamos persiguiendo esa vida que ninguno de los dos pensó que existía hasta que aparecimos, esa vida que nos demuestra a cada segundo que nuestro amor puede llevarnos a donde nosotros queramos, que nuestro amor hace milagros, y quien no lo crea tendría que ver “The Notebook” y luego sentarse a tomar un café con nosotros…..el amor hace milagros; y todos deberían saberlo.

No hay comentarios:

Publicar un comentario